Mostrando entradas con la etiqueta dinero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dinero. Mostrar todas las entradas
Imagen by Aránzazu hg

Simón tenia 5 años cuando vio un beso. Era la fiesta de la tía Gladys, todos los invitados eran mayores. Sus papás estaban bailando mientras él jugaba con Michigan en la azotea y se tiraba boca arriba a tratar de contar las estrellas. Él era en ese momento el más joven de los Rodríguez-Silva y no suponía lo que más tarde le iba a tocar vivir.

Samuel y Josefa subieron a la azotea como si no hubiese nadie, se arrinconaron en la parte más oscura y empezaron a besarse como dos adolescentes normales. Simón, escondido entre viejas cajas de lavadoras y refrigeradoras tenía una vista magnífica de la arremetida de ambos. Sus ojos brillaban de ternura y embelesamiento, de lujuria pueril y de sentimientos de vergüenza. En un momento sus pupilas se quedaron mirando fijamente los labios de Josefa, su prima y se quedó con la boca abierta, añorándolos y alucinando con ellos.

De pronto Michigan salio corriendo porque Simón le piso la cola, ambos adolescentes voltearon, las miradas acusantes que le lanzaron le rompieron las pupilas y de puro macho se escondió. Samuel se irritó y dejo sola a Josefa con su primo. Ella agarró diez soles y le dijo: No le digas nada a mi mamá y tendrás muchos más de estos.

Si un chiste da risa, es por dos razones. La primera es que nunca antes te lo habían contado; la segunda, es que eres tan freak que cada vez que te lo cuentan te vuelves a reir. Digamos que estoy dentro del primer grupo. Entonces analicemos la siguiente escena.

Sube un tipo al micro (polera gris, piel morena, voz ronca) y amablemente empieza a solicitar asiento para una señora, luego sustenta que es la terramoza y que no nos durmamos, ojo, que no nos durmamos porque al que duerma, sea hombre o mujer, le dará un beso.

El tipo viene, tal vez, desesperado porque solo tiene que vender una bolsa mas de sus famos turrones Arequepay que, contra todo lo que estos vendedores digan, no son arequipeños, son Arequepay. (got it?).

El tipo empieza con su rollo. Pero, JaJá!, ¡yo ya me lo sé! En vacaciones de medio año escuché, el mismo rollo pero en Ayacuchito. No es culpa del pobre hombre sino que esos chistes estan mas usados que medias de futbolista de de pichangas.

La cosa no acaba aquí, sino que al final, contra la voluntad del chofer que le estaba pidiendo pasaje porque su show demoro mas de 3 paraderos; empezó casi a rogar a un chico para que le ayude usando también la tan mentada estrategia de arrochamiento con las mujeres (hermanito, qué va a pensar aquí la señorita, que eres misio) En fin, chapa tu china y un Arequipay para darle sabor a la lengua.

P.D En este post estuve desanimado, y me dio rabia que el Arequepay tuviera demasiado dulce, Damn it. Ah! y no fue en la S, fue en el Chama.

Paseaba y sus cabellos se mecían de un lado al otro en mi cabeza, simplemente caminaba, otra vez, solo, una ciudad para mi, para que mis pensamientos y mis pequeños miedos se hicieran realidad. Claroscuro. Sigo mi rumbo como cuando la conocí. Esperé simplemente que todo sucediera, yo me aproximé a sus labios y ella hizo lo mismo, dos segundos de sensación de libertad, que toda la fiesta se ha ido y que nadie esta, todos están. Ese día la conocí de verdad, y hoy se encuentra ausente y sigo solo por Pallallerne buscando una salida, un simple signo que me diga donde doblar y por donde llegar. Avenida blanca a mi derecha y simplemente no quiero recorrerla voy por sitios que nombran santos y mirones, por sitios que apenas y pensaba transitar, es una casualidad, es una certeza, tenia que conocer algun día esos antepasados. Los pies me queman, quiero ya avanzar, llegar a mis aposentos, pensar en ella y dormirme viendola dormir. La indescicion de ciertos personajes ronda cerca, mano levantada.
- A huaylas, subiendo el malecón.
- Diez
- Ya, ya, vamos.
¿Es San Valentín un fechas afectiva realmente o mas bien es - tristemente - megacomercial?
No cuestiono el valor que para muchas personas pueda tener el salir a pasear comprar globitos laminados, o corazoncitos, o chocolates o - los mas misios - rosas a la tía de la esquina, pero en realidad, ¿detrás de todo esto hay amor? A veces, sí.

Tengo que expresar mi opinion. Un - o una, raramente - joven compra una rosa el 14 de febrero. Dicha rosa tiene un precio, y como trueque a ese pedazo de rosal la chica recibe un beso. Si no fuera 14 de febrero o si la rosa no tuviera costo esto sería normal. Pero en este caso se intercambia una rosa por un beso. ¿Y si en enamorado(a) besa a la fuerza? ¿Si la relación está en picada y sólo es un paréntesis? En el caso más extrmista sería pagar por un gesto no deliberado de amor (léase prostitución). Lamentablemente esa es materia de otra discusión.

Personalmente me parece atroz el megacomerico que se ha hecho con el "amor" en esta fecha. Olvidando, talvez, que el amor no es de un día, sino, se alimenta día a día y no con dinero.