"Vicente daba cada zancada esperando que la dama que lo perseguía fracase en su intento por arre-batarle la vida y eliminar al último testigo de la masacre de La Obra. Casi sin aliento dobló por al-guna de las calles del centro y rogó a los santos que le dieran fuerzas para refugiarse en casa de los Díaz, sus vecinos y ahora sus guardianes. Detrás de él, y a paso de galgo, corría la cazadora fiel de la mesa directiva de La Obra, con una nueve-milímetros automática en la mano izquierda y evitando a los transeúntes; no apartaba la vista de la espalda de Vicente, de sus movimientos y de su destino final. Destino que un disparo podía romper"
Nací en la sierra, en Ayacucho, el mismo año que terminaban con le terrorismo. Estudio periodismo en la PUCP y vivo con mi hermana en una ciudad que no es la mía. Me gusta escribir, tal vez lo haga bien. A veces edito videos o tomo algunas fotos. No me baño los domingos a menos que sea necesario. Tengo Facebook, Twitter, pero me quedé sin Internet en casa. Todavia juego en la computadora, ya no fumo, me gusta el cafe y tengo enamorada. ¿Algo más? No me gusta la hipocrecia.